decaraalavida123
12 may1 min de lectura
Lazos que no se rompen
Algunaa veces la vida se nos vuelve más ligera, cuando alguien decide quedarse, escucharnos y darnos su mano. Una amistad verdadera no compite, no exige, acompaña, te acepta como eres. En medio de días cargados de dificultades, mal entendidos o de situaciones que enfrían el corazón, ser amigo requiere de un acto de valentía, es elegir y no apartarce, no juzgar, no levantar muros de incomprensión. Al contrario hacerse cercano, aun cuando no sea cómodo, sostener al otro con la
























